PENSION MOUSTACHE part two

“Anda, hace un huevo que no me paso por nopodemosmas. A ver qué se cuenta.” Si este es tu caso, pásate primero por el anterior post, que es la primera parte del relato que hoy concluye.

Lo habíamos dejado en el momento en el que el viejo bigotón me propone jugar a los trenecitos y yo le digo que de catar producto local, me quedo con Vanesa Paradis. Todo esto en un paisaje urbano que hacía que Sin City pareciera Mónaco.

Por fin el viejo se da media vuelta y me dirijo a la puerta del hostal/pensión/prostíbulo. Llamo a la puerta, me abren y pregunto si tienen habitaciones y en efecto tienen. Individuales.
Mejor.
El tipo de la pensión era un chico de unos 25 años de aspecto marroquí. Al llegar a la recepción me pide el pasaporte y pienso en darle la tarjeta del Club Día, pero como la tengo enganchada al llavero me decanto finalmente por el DNI. Cuando intento devolver a mi cerebro la imagen de aquella recepción, me resulta casi imposible: aquello era una mezcla entre taller, trastero, cuarto de las bicicletas y carpintería… pero el hecho de estar a cubierto y lejos de jubilados con querencia por la carne ya-no-tan-fresca me hacía quitarle importancia.

Mientras me tomaba los datos yo, que aún estaba nervioso por el episodio ocurrido apenas 2 minutos antes, empiezo a hablar con el marroquí. Le digo que un viejo quería subirse a dormir conmigo. Jeje, qué descojono, verdad? Me mira y sonríe complaciente aunque por alguna razón no parece divertido por la historia. Me da la llave: habitación 32, 5º piso. Al subir por las escaleras (no elevator available) veo como al principio de cada piso hay un puerta donde hay escrito con un rotulador WC. Después de reflexionar sobre el asunto y sin escatimar en recursos intelectuales, deduzco que en mi habitación no hay baño.

Correcto.

Cuando llego, sólo hay un lavabo enmarcado en unas paredes celestes desconchadas, una silla rajada y una cama. La semana anterior había dormido en el Hotel María Cristina de San Sebastián.

Insisto: la semana anterior.

Al entrar en la habitación solté la mochila e intenté cerrar con llave, pero no supe. Pensé que en un sitio de semejante enjundia lo de cerrar la puerta con llave lo dejaban para la suite. No importa, ahora tengo otra urgencia: mear.

Abro la puerta de la habitación y ante mi la oscuridad total, no se veía absolutamente nada. Saqué el móvil del bolsillo y lo usé de linterna mientras palpaba las paredes. Por fin encontré el interruptor. Avancé por el pasillo y me dí cuenta de que en mi piso no había baño así que bajé hasta el 4º.

Apenas empecé a bajar, noté pasos subiendo las escaleras. Seguí mi camino mientras los pasos seguían acercándose . Una vez allí, entro en el baño y no veo absolutamente nada. Negro. Tan sólo noto que apenas entro, aquello era como un armario con un váter. Busco el interruptor con la luz sin éxito y pienso que lo más probable es que esté fuera. Abro la puerta andando hacia atrás y al salir veo detrás mia que a 3 metros está el tipo del bigote junto a otro hombre. No entendía nada de lo que estaba pasando. Como justo estaban doblando la esquina no me ven, así que me meto de un salto en el baño completamente a oscuras.

Como no quepo entero dentro, dejo una rendija abierta. No sabía si me habían visto, pero cuando veo que pasan de largo me doy cuenta de que no hay nada de qué preocuparse hasta que en ese mismo segundo mi máquina conspiranoica empieza a funcionar. ¿Y si el de recepción está compinchado con el viejobigotes, le ha dicho mi habitación que justo es una que no se puede cerrar con llave y viene a por mi junto con otro? Quizás por eso el tipo me insistió tanto en que fuera a ese lugar.

Oigo en el piso superior cerrarse una puerta. Salgo del baño y me dirijo a mi habitación. ¿Estarían dentro? ¿Y si están qué hago? Tengo el billete y el DNI en la habitación, sin eso tendría verdaderos problemas para salir del país. Desde luego salir del país era en lo único en lo que pensaba en aquel momento.

Me acerqué a la puerta, giré el pomo, abrí… y ahí sólo estaba mi mochila, el lavabo y la silla rajada.

Ahora ya sé por qué los niños vienen de París. Por que si se quedan allí se los follan.

Escuchando: Faith – The Cure – Faith (6:40)]

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